No esperó nada de nadie, esperar siempre duele. Los problemas no son eternos, siempre tienen solución, lo único que no se resuelve es la muerte. No permitas que nadie te insulte, te humille o te baje la autoestima. Los gritos son el arma de los cobardes, de los que no tienen la razón.Hay que ser fuertes y levantarse de los tropiezos que nos pone la vida para avisarnos que después de un túnel oscuro y lleno de soledad vienen cosas muy buenas, "No hay mal que por bien no venga".